Muchas personas son genéticamente propensas a contraer enfermedades que “absorben” del medio ambiente, dentro de este grupo de enfermedades se encuentra también la llamada “enfermedad del moho” la cual origina el llamado “Síndrome de Inflamación crónica” y que pasan inadvertidos en muchos casos para la medicina tradicional pero que puede alojarse por años en el organismo y ser causante de otras enfermedades.
¿Qué es el moho?
Para poder entender bien de que se trata la enfermedad del moho o el síndrome de inflamación crónica, debemos entender primero que es el moho y como se origina. Cuando hablamos de moho hablamos de una gran cantidad de hongos y bacterias que crecen en ciertos filamentos debido a la humedad, se reproducen mediante esporas que brotan y luego vuelan pero no son fáciles de percibir a simple vista.
El ambiente propicio para la formación del moho es un sitio cálido y húmedo, ya que allí será más fácil para las esporas trasladarse y reproducirse. Sus sitios favoritos para crecer son los baños, las duchas y las habitaciones poco ventiladas. Una vez que se ha formado es posible que el moho se adhiera a zapatos, muebles, prendas de vestir, alfombras e incluso a las mascotas, por lo que se vuelve muy invasivo.
Pese a que podemos revisar estos lugares comunes como las cortinas del baño, los bordes de duchas y bañeras, debajo del fregadero o el sótano de la casa, lo cierto es que el moho puede crecer en cualquier lugar, incluso en las decoraciones navideñas, generando esporas que viajan por toda la habitación y generan alergias, por eso es muy importante mantener toda la casa con la mejor ventilación posible.
Hay más de mil tipos de moho identificados y que son clasificados en tres grandes grupos según el efecto que tienen en el organismo de los humanos y otros seres vivos, a saber: alergénico, patogénico y toxigénico. Estos también se dividen en grupos según los sitios donde se reproducen, así el moho de interior puede clasificarse en: Alternaria, Aspergillus, Cladosporium, penicillium y stachybotlis que es el más tóxico de todos.
Los peligros del moho para la salud
Si bien es cierto que hay personas que son genéticamente propensas a contraer la enfermedad del moho, también es cierto que nadie está exento de padecerla, en mayor o en menor grado. El moho encierra muchas toxinas que resultan nocivas para el organismo y pueden causar enfermedades como el síndrome de inflamación crónica.
El Dr. Ritchie Shoemaker es un experto en esta materia y ha escrito 8 libros sobre el tema del moho y sus efectos en el organismo. El define la enfermedad del moho o Síndrome de Respuesta Inflamatoria Crónica (SRIC) como: “una respuesta inflamatoria sistemática, aguda y crónica, adquirida después de la exposición al medio ambiente de edificios afectados por la humedad con organismos toxigénicos residentes, incluyendo hongos, bacterias, actinomicetos y micro bacterias (sin limitarse solo a estos)”.
Por esa razón muchas personas que están expuestas a trabajar en lugares con mucha humedad presentan síntomas inflamatorios, incluyendo enrojecimiento de los ojos, pese a que solo un 24% de la población es más propenso a sufrir este tipo de enfermedad por sus condiciones genéticas y por la propia formación de anticuerpos.
Signos para saber que alguien podría padecer la enfermedad del moho
Seas o no propenso a esta enfermedad, si trabajas en sitios con mucha humedad, o en sitios que estén cerrados y tengan muy poca ventilación o iluminación natural, es importante que prestes mucha atención a los siguientes signos de alarma, que te podrían indicar que estás padeciendo la enfermedad del moho:
- Antecedentes familiares con personas sensibles a las biotoxinas o exposición al moho.
- Predisposición genética a la enfermedad
- Anormalidades detectadas en pruebas de contraste visual (VCS)
- Biomarcadores que indiquen anomalías en el sistema neuroimune, vascular o endocrino que son propios de la SRIC.
También es importante que estés atento si presentas uno o más de estos síntomas, ya que ellos también podrían indicar que, aunque no lo hayas notado y no hayas sido diagnosticado por un doctor, podrías tener la enfermedad del moho, pues recuerda que se trata de un enemigo silencioso:
- Problemas de memoria, atención, funciones cognitivas.
- Fatiga, debilidad, agotamiento.
- Cólicos, dolores musculares, dolores en las articulaciones
- Entumecimiento y hormigueo
- Sensibilidad a la luz, enrojecimiento de los ojos, visión borrosa.
- Dolor de cabeza, temblores, vértigo.
- Dolor abdominal, nauseas, diarrea.
- Dificultad para perder peso
- Ganas de orinar frecuentemente.
- Problemas de regulación de la temperatura.
Estos síntomas pueden ser fácilmente confundidos con otro tipo de enfermedad por lo que es importante estar muy atentos y acudir con profesionales que puedan hacerte evaluaciones reales de tu terreno biológico, como un examen de sangre en vivo, para identificar que celulas están siendo afectadas y como podrías solucionar este problema.
Fuentes: wisemindhealthybody.com y www.davidwolfe.com
¿Qué opinas sobre este tema? ¿Has presentado alguno de los síntomas de la enfermedad del moho?
Si deseas más información sobre el moho ambiental o nuestros examenes de sangre en vivo puedes contactarte con nosotros o escribir tu consulta en la parte de abajo (sección comentarios)



1 Comment
Rossanna Podesta
10 junio, 2017También podría causar asma?
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