El yodo o iodo es un mineral la cual se encuentra en todo el medioambiente, sobre todo en los mares y océanos. La función principal de yodo es mantener la glándula tiroides sana y fabricar suficiente tiroxina (T4) y triyodotironina (T3), hormonas que se necesita en todo el cuerpo para el desarrollo humano y la buena salud.
Alrededor del 50 al 60 por ciento de yodo del cuerpo se almacena en la glándula tiroides, el resto se distribuye por todo el cuerpo, especialmente en los ovarios, de mama y tejido de la próstata, músculos y sangre. El yodo juega un papel importante en muchas de las funciones del cuerpo.
Las hormonas tiroideas controlan el metabolismo corporal adecuado que puede influir en la producción de energía y la temperatura corporal. La función tiroidea influye en la función de las glándulas suprarrenales, la reproducción, el nervio y el músculo, el uso de oxígeno celular, la salud del cabello, la piel y los huesos y la descomposición de las grasas y las proteínas.
Las mujeres requieren cantidades mayores de yodo durante los períodos de la pubertad y el embarazo. En el embarazo el yodo es esencial para desarrollar el cerebro del feto, desarrollo de los órganos y el crecimiento, sí existe deficiencia puede afectar la morbimortalidad perinatal e infantil o causar problemas psicomotores e intelectuales del niño.
El yodo es un desintoxicante de metales pesados muy eficaz de mercurio, plomo, cadmio, aluminio y bromuro. Y, en consecuencia puede ser agotado por la presencia de estos metales pesados tóxicos. Cuando realizamos dietas veganas es muy normal que poseamos deficiencia de yodo, por ser esta consumida normalmente en los alimentos que provienen del mar, exceptuando a esas personas que consuman algas marinas donde normalmente se aconseja consumir unos 125 a 150 mg al día de yodo, para mantener la salud.
Los síntomas de deficiencia:
Algunos de los síntomas de deficiencia incluyen; manos y pies fríos, fatiga, dormir todo el tiempo, cabello quebradizo, piel seca, aumento de grasa en la sangre, incapacidad para concentrarse, menstruaciones abundantes, irregularidad intestinal, ronquera, y los reflejos retardados. Cuando el yodo es deficiente, la glándula tiroides aumenta de tamaño, formando un bocio.
La deficiencia de yodo provoca los mismos síntomas que la glándula tiroides (hipotiroidismo). El diagnóstico de la deficiencia de yodo se basa en pruebas que indican los bajos niveles de yodo y las hormonas tiroideas o un alto nivel de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) o en la presencia de un bocio (sólo en adultos).
El yodo se ha difamado en la medicina convencional en los últimos 100 años en la medida en que la corriente sugirió RDA apenas mantendrá un bocio en la bahía. De acuerdo con las últimas investigaciones, la dosis diaria recomendada de 150 microgramos es lamentablemente inadecuada. Ahora están siendo recomendable dosis de 5 miligramos o más por día.
Sobre el concentrado: Nuestro concentrado aborda la cuestión de dosis baja y le da la posibilidad de aumentar la dosis a niveles mucho más altos, cuando sea necesario, y en un precio mucho más asequible. Una gota de concentrado es 75% de la RDA de Estados Unidos.
Alimentos ricos en Yodo:
Entre los alimentos que contienen yodo tenemos las Algas marinas, los productos lácteos, los mariscos, los huevos, el maíz, las ciruelas pasas, los frijoles, la sal marina, la sal yodada, el ajo, las fresas, la soja, el girasol, las manzanas, los mangos, las nueces del Brasil, la piña, los guisantes, las almendras y las espinacas.
Si deseas saber más sobre el yodo, como consumirlo o más información acerca de este tema en el Árbol de la Vida puedes contactarte con nosotros o escribir tu consulta en la parte de abajo (sección comentarios).
Imagen de Anders Gustavson vía Flickr.com bajo licencia se creative commons



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