Nuestro organismo funciona como una perfecta máquina excelentemente coordinada cuando está sana. Es un intrincado sistema el cual necesita el aporte de alimentos que permitan obtener la energía necesaria para cumplir todas sus funciones y todos los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento celular, como son la glucosa, las proteínas, el agua, las vitaminas, minerales y grasas, lo que mantienen un correcto equilibrio de nuestro metabolismo y el correcto desempeño de las funciones corporales. Pero es indispensable que todo lo que ingresa a nuestro cuerpo, cuando ya se haya utilizado o producido, deba de salir del mismo, ya sea porque sean tóxicos o porque sobrepasan las cantidades necesarias para nuestro organismo. Es por ello que nuestro cuerpo cuenta con los siguientes órganos para eliminar estas sustancias de desecho o tóxicas.
Los órganos de eliminación detoxificación son muchos pero a continuación mencionamos los siguientes:
1.- Hígado:
Considerado como uno de los órganos del cuerpo más complejos e importantes, el Hígado es fundamental para la eliminación de sustancias químicas en nuestro organismo, purifica la sangre, metaboliza las toxinas y se asegura de que estas sean eliminas por los riñones y por la bilis. Para mantener sus funciones es necesario cuidar y proteger al hígado evitando sobrecargarlo con medicamentos, alcohol y exceso de proteínas. Se recomienda mantener una alimentación rica en verduras.
2.- Riñones:
Se encargan de eliminar toxinas y metabolitos hidrosolubles, es decir sustancias dañinas que se pueden eliminar a través de la orina. Entre las sustancias que eliminan encontramos medicamentos, metales pesados y otras toxinas. Para cuidar nuestro riñones es necesario beber suficiente líquido cada día, aproximadamente ocho vasos diarios, para ayudar a los riñones a fabricar suficiente orina que permita limpiar nuestro cuerpo.
3.- Sistema Linfático:
Este complejo sistema conformado por varios órganos cumple funciones de detoxificación y de defensa que recorre todo el cuerpo, recoge sustancias de desecho para eliminarlas a través de los vasos linfáticos que drenan en el sistema circulatorio de la sangre. Cuando hay problemas en el sistema linfáticos el síntoma más habitual es el edema o hinchazón, por eso es muy frecuente recurrir al drenaje linfático cuando hay retención de líquidos.
4.- Piel:
Es el órgano detoxificador más grande de nuestro cuerpo, cumple función de barrera entre el interior de nuestro cuerpo y el exterior, absorbe sustancias dañinas que son eliminadas a través del sudor y la evaporación, es por ello que hay que estar atentos ante síntomas de la piel de toxicidad como lo son las manchas, sequedad, granos, alergias, picores, etc. que aparecen cuando los otros órganos detoxificadores como el hígado están sobrecargados.
5.- Sistema Digestivo:
Que a través de sus mucosas, junto a la flora bacteriana, protege frente a las toxinas y ayuda a eliminarlas. Corresponde a la primera barrera de protección frente a la ingesta de alimentos o bebidas contaminadas, pudiendo transformar las toxinas para reducir su efecto dañino y en otros casos provocan la rápida eliminación provocando diarreas o vómitos.
6.- Pulmones:
Estos dos órganos constantemente participan en el indispensable intercambio de oxígeno por dióxido de carbono entre el aire que respiramos y la sangre al mismo tiempo que eliminan toxinas y sustancias dañinas volátiles capaces de ser eliminadas a través de la expulsión del aire de los pulmones.
7.- Excreciones del organismo:
Como la saliva, bilis, leche, etc. todas las sustancias excretadas de nuestro organismo eliminan sustancias tóxicas e infecciosas, es por ello que una de las medidas preventiva más básica para evitar enfermedades infecciosas es la de evitar tener contacto con tales sustancias.
Si deseas saber más sobre este tema puedes contactarte con nosotros o escribir tu consulta en la parte de abajo (sección comentarios).
Imagen de qimono vía Pixabay.com bajo licencia creative commons.



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